Mostrando entradas con la etiqueta Adolescencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Adolescencia. Mostrar todas las entradas

enero 18, 2011

Embarazo adolescente

El embarazo adolescente existió siempre, sólo que antiguamente era considerado "normal" o "natural" el hecho de que las adolescentes se embarazaran, se casaran a los 15 años.  Las que no se casaban, de acuerdo a las normas morales de la época, entregaban a su hijo a sus padres, conviertiéndose los abuelos en padres y la madre en hermana del primogénito.

También estaban las que quedaban expuestas a las manos sucias de alguna curandera, quién les arrancaba el sueño de ser "mamá".
Estas cuestiones existen desde tiempos inmemoriales y son tratadas según las nomras culturales vigentes de cada momento histórico-social.

Muchas veces se asociaba "embarazos precoces" a la falta de información sexual y al tabú de la sexualidad.  Hoy en día los tiempos son otros y más que des-información existe una sobre-información, donde los jóvenes en muchas ocasiones no llegan a procesar simbólicamente la información que reciben.
En un artículo del diario Clarín de junio de 2004 se hizo referencia a un relevamiento que se produjo en maternidades públicas del país, donde la mayoría de las chicas embarazadas, no iban a la escuela ni trabajaban y eran de bajos recursos.
Información parcial respecto al tema porque cabe aclarar que las jóvenes embarazadas de la clase media o alta no tienen generalmente a sus hijos en hospitales públicos.

Del artículo mencionado surge también que las chicas que si asisten a la escuela, generalmente abandonan cuando nace su chiquito, por vergüenza, discriminación o falta de contención.
Sería importante que todos los actores sociales que participan, de algún modo de estas cuestiones pudieran reflexionar sobre este tema.  La posibilidad de tener un hijo da sentido a la vida y contornea un proyecto posible.  Debería pensarse políticas educativas acordes a las necesidades contemporáneas de las adolescentes.

La maternidad es un acontecimiento que marca un antes y un después en la vida de toda mujer, donde la creatividad alcanza su punto máximo, siempre y cuando se desarrollen las condiciones necesarias para que se produzca.  Y, al mismo tiempo, requiere que se tome con responsabilidad, ya que esa personita que viene a la vida depende absolutamente de su mamá y su papá.  El ser humano necesita de otro para constituirse como sujeto, Otro que le hable amorosamente, que lo mime, que lo signifique, que lo mire, de lo contrario puede enfermarse y hasta morirse.
La noticia de un embarazo, trae consigo una diversidad de emociones y sentimientos, tanto en la mujer, como en el hombre.  También, es un momento de crisis, ya que, además de los cambios corporales por los que irá atravesando la futura mamá, se avecinan otros cambios en el seno de la pareja, y en la dinámica familiar.  Ahora, cuando quien está embarazada es una adolescente, surgen además otras cuestiones.

Lo primero que aparece es la pregunta del por qué, qué falló ahí, ¿la prevención?, ¿la falta de información?; como así también la incertidumbre ¿qué hacer?, ¿cómo afrontar esta situación?.  Preguntas que surgen desde los adolescentes "embarazados", sus padres y el ámbito escolar.
Desde la perspectiva psicológica, el "embarazo precoz" es siempre un llamado de atención para la familia.  Los padres tendrían que interrogarse acerca de que le está pasando a su hija para embarazarse a esa edad.

Una reflexión aparte merece la situación de niñas de hasta 10/11 años embarazadas que generalmente, han sido abusadas por algún familiar o miembro  allegado a su entorno familiar, reflexión que no es motivo de esta nota.
Si pensamos en torno a las causas del incremento de embarazos en la adolescencia, podemos hablar del inicio precoz de relaciones sexuales, la no utilización de métodos anticonceptivos (a veces, por falta de información), desintegración familiar, poca comunicación con los padres, entre otras cosas.

Generalmente estas mamás precoces son precoces porque no han podido transitar por su adolescencia.
En general, estos embarazos, no son planificados, por lo que la adolescente puede adoptar diferentes actitudes que dependen de su historia personal, del contexto familiar y social.

Además de realizar los controles médicos necesarios, es sumamente importante que pueda recibir todo el apoyo y la contención que esta situación requiere.  En los hospitales, centros de salud y otras instituciones, cuentan con equipos interdisciplinarios, que pueden brindar asesoramiento y tratamiento terapéutico, no solo para la adolescente embarazada, sino para todo el grupo familiar.  Por que así como el embarazo despierta una suerte de miedos e inquietudes en la futura madre, en lo referente a sus proyectos, que de ahora en más cobrarán otro sentido, también sus padres se enfrentan a sus propios cuestionamientos y angustias.
No hay quedejar de prestar atención al papá adolescente, quien al recibir la noticia, se enfrenta con todos sus mandatos personales y sociales.  Hay quienes "se borran" de la situación, pero hay quienes se quedan.  Y ellos, necesitan también del apoyo y conteción terapéutica.

Lic. Andrea Pelosio
Lic. Stella Maris Rodriguez

febrero 22, 2010

El adolescente, ese desconocido

La adolescencia se caracteriza por su dificultad en encontrar el límite entre lo normal y lo patológico.  Aún más, es un período conmocionante en el cual sería excesivo espear un equilibrio psíquico y emocional.  Entonces, se puede decir que la adolescencia es proceso y desarrollo, no estabilidad.  Todo esto desde ya enmarcado en el mundo que rodea a cada adolescente.

Atravesar esta etapa de desequilibrios e inestabilidades será lo que conduzca a establecer su identidad, objetivo fundamental en esta etapa de la vida.

Así será que el adolescente debe enfrentar el mundo adulto e ir desprediéndose de su mundo infantil, donde hasta ahora llevaba una cómoda vida de dependencia.
Ya Aberastury hablaba de los 3 duelos del adolescente:

a) duelo por el cuerpo infantil perdido
b) duelo por el rol e identidad infantil
c) duelo por los padres de la infancia

En este último punto se suma el hecho de que los padres deben aceptar su envejecimiento y el que sus hijos dejan de ser niños y van camino a ser adultos.

Al mundo adulto le cuesta aceptar las fluctuaciones del adolescente ya que en algún punto re-editan ansiedades básicas propias que estaban bajo cierto control.  Un ejemplo de esto es la angustia que suelen manifestar los padres ante los primeros atisbos de conducta genital de sus hijos.

En virtud de esta crisis que le toca atravesar, está expuesto a los impactos de la realidad que pueden resultarles altamente frustrantes.

La necesidad de elaborar los duelos antes mencionados llevan a que recurran a manejos psicopáticos transitorios.  Acá la conceptualización lógica desaparece para dar paso a la acción.  Son acción y no pensamiento.

Esta etapa es especialmente sensible para asimilar impactos proyectivos de todo su entorno.  Los conflictos ajenos y los aspectos mas enfermos del medio los golpean (y se les "pegan") fuertemente.

La sociedad actual, proyecta sus propias fallas en los desarreglos de la juventud a la que responsabiliza por la delincuencia, las adicciones, la prostitución, etc., sin reconocer que no son mas que el resultado de sus propias acciones.

La severidad y/o violencia con que a veces se reprime a los jóvenes solo agrava los conflictos provocando personalidades enfermas que en su conjunto conforman grupos sociales anormales que en última instancia serán una autodestrucción de la sociedad a la que pertenecen.

Encontramos el mundo adulto que coarta y reprime por un lado, y por el otro al adolescente en conflicto y lucha.  Si logra no marginarse y se "acomoda" en este medio que trata de negar la satisfacción, logrará una adultez positiva y creadora.

Los padres de hijos ya adolescentes quizás sepan que significa todo esto.  Los padres de futuros adolescentes, no desesperar, esta etapa conflictiva es llevada por cada uno dentro de los parámetros de su propia personalidad, y estará en nosotros como padres manejarla para que ellos puedan dar lo mejor de sí.

Lic. Sandra Leal


febrero 14, 2010

Reportaje a la Lic. Leal publicado en la Revista Teens

1- ¿Es posible que durante la adolescencia se pueda pasar de estar locamente enamorada un día a no querer ver más al novio al día siguiente? ¿Por qué?

Si, claro que es posible. El por qué tiene que ver con la característica adolescente de no conseguir un equilibrio en sus acciones, pensamientos, decisiones, etc., ya que se encuentran atravesando un proceso de cambio y desarrollo. En este período de la vida, prevalecen las confusiones, la ambivalencia y eso se evidencia en mayor medida en el ámbito de las relaciones, ya sea familiar y/o social. Estos cambios que se van produciendo, forjan la nueva identidad, ya que la identidad del niño que fue se va perdiendo. Esto ocurre muchas veces con brusquedad y acá se encuadraría “el querer locamente al novio hoy, pero mañana ya no quererlo mas”. Por otra parte, para el adolescente son necesarios los ensayos y las pruebas para saber que es lo que se quiere realmente. Las contradicciones que surgen, lo llevan a parecer una persona inestable y esto es el resultado de no poder renunciar completamente a ser niño para pasar a ser adulto.

Querer hoy a alguien y mañana no, por raro que parezca, tiene que ver con inseguridades que los llevan a refugiarse en el mundo interno para encontrar esa seguridad que necesitan.


2- ¿Cómo decirle al otro, cuando no hubo ningún hecho puntual como un engaño o traición que puede ser causa de ruptura, que no se quiere continuar la relación?

Esto es muy personal, en cuanto a cómo poder transmitir lo que le está pasando internamente. Dependerá también de cuán seguro se siente de la decisión que ha tomado, y de cómo lo toma la otra persona.


3- ¿Se deben explicar siempre las causas? ¿Por qué?

Siempre es bueno poder transmitir lo que nos pasa, esto servirá para que el otro sepa, entienda y quizás acepte nuestra decisión. Ahora, cuánto hay que explicar, dependerá de cada uno, hay quienes llenan de palabras sus acciones y otros que no las encuentran.


4- ¿Qué sucede cuando una persona continúa una relación por miedo o por lástima?

Mas tarde o mas temprano comenzarán a aparecer factores de desencuentro, desavenencias, “roces” que antes no había (esto en la relación). En cuanto a quien no quiere continuar con la relación deberá preguntarse que le sucede que no puede poner un corte a una situación que ya no desea y si realmente es así (que quiere cortar ese vínculo).


5- Si la otra persona insiste en continuar la relación, ¿cuál es la postura que se debe tomar?

En este sentido, habrá que preguntarse si es más importante lo que yo quiero o lo que la otra persona quiere. Y como cada situación es particular, también dependerá de si la relación fue breve, o no; si es continuar una semana mas, o seguir hasta casarse; etc. etc.

No es posible decir la postura que deberá tomarse porque cada uno reacciona ante las situaciones de diferente forma, pero lo que sí cabe para todos es que continuar con una relación insatisfactoria seguramente no tenga buen fin, ni un transcurrir agradable.


6- ¿Cómo se puede manejar el sentimiento de culpa por "dejar" o "cortarle" a alguien?

El sentimiento de culpa por pensar que se está hiriendo al otro es normal y desaparecerá cuando se pueda ir elaborando en forma paulatina como un proceso normal. Si esto no fuera así y la culpa fuera excesiva, ya estaríamos hablando de otra cosa, porque estaría encubriendo otros aspectos y no solamente “haber dejado al novio” que actuaría casi como una excusa.


7- Comentarios u observaciones

La realidad no siempre satisface las aspiraciones de los individuos y en el caso de los adolescentes donde el yo es tan fluctuante, esto se intensifica. Una de las formas de preservarse, es el refugio en sí mismo que le ayudará a elaborar y reconsiderar constantemente sus vivencias y fracasos.

Los cambios de humor, de sentimientos, de gustos, etc. son típicos de esta etapa y se entienden como un proceso de duelo por la pérdida de objetos infantiles, que al ser superados dan paso a la personalidad del adulto que será.

El problema central de la adolescencia es la búsqueda de su identidad y en esta época en particular donde prevalece la violencia y las tensiones, le resulta especialmente dificultoso y es de una permanente amenaza a la estabilidad que necesitaría para un desarrollo armónico. Igualmente el ser humano siempre encuentra caminos para llegar a la estabilidad necesaria, esto siempre dentro de las posibilidades de cada uno.